Mi Santísimo Husband (SH) se ha comprado un monitor grandote, que para este tamaño de habitación que tenemos, la verdad, lo hace más grande aún. Las películas se ven de escándalo, escándalazo !Una gozada! El caso es que hemos decidido darle un carácter de oficialidad a la cosa y nos hemos hecho hasta póster y todo con la programación de pelis que vamos a ver. Esta semana llamada ¨Risas en blanco y negro” la hemos inaugurado con Con faldas y a lo loco, que para los tiempos que corren, la verdad, te pegas un rato de relajo y buen rollo que no tiene precio.
Dos músicos, Tony Curtis y Jack Lemmon, sobreviven como pueden en plena temporada de ley seca en Chicago. Entre sus muchos talentos está en encontrarse donde y cuando no deben, así es que no pueden por menos de ser testigos de un tiroteo. Perseguidos por el rey de la mafia y sus matones, no encuentran otra forma de escapar que unirse a una orquesta de mujeres que ha sido contratada por 3 semanas en Florida. Ahora tenemos a la contrabajista Davne y a la saxofonista Josephine.
A los 2 minutos de empezar vas a creerte todo lo que te digan. De verdad no había otro instrumento que tocar que el contrabajo? No hay otra forma de escapar que hacerse pasar por mujeres? Gansters de tebeo, policías de cartón piedra, mujeres caprichosas y frívolas, enamoramientos relámpago… No te das cuenta de todo eso y más, de que te lo has creído todo hasta que no se ha acabado la película y ves que te lo has pasado como un enano. Una persecución con un contrabajo a cuestas o dos tipos intentando mantener el tipo sobre sus tacones tiene la risa asegurada y al espectador de su parte.
El papel de Marilyn, así como muchos diálogos y situaciones, que en su momento fueron de lo más que atrevidos, hoy día serían tachados de retrógrados, sexistas y no sé cuantas cosas más. Pero si lo colocamos en su época, ponemos distancia y contexto, podemos disfrutar de una comedia sin más pretensiones que eso, disfrutarla.